Durante la residencia se llevó a cabo una programación diversa e inmersiva. El primer día incluyó un Drink & Draw, acompañado de una plática sobre género e identidad mientras los asistentes dibujaban y pintaban a una drag queen como musa creativa. La experiencia continuó con una conferencia sobre la gordofobia, abriendo el diálogo en torno a la diversidad corporal.
La música y el movimiento fueron ejes centrales del proyecto, con clases de perreo impartidas por Lance Fajardo, la participación de más de 10 DJs invitados y distintos Photo Opportunities diseñados para amplificar el mensaje en redes. Entre las activaciones destacaron dinámicas de catarsis y expresión, como la intervención de platos de barro donde los asistentes escribían “lo más feo que les habían dicho” para luego romperlos como acto simbólico de liberación.
El espacio también integró áreas de maquillaje y pintura corporal, donde drag queens fungieron como maquillistas, ayudando a los asistentes a construir y expresar distintas identidades y personalidades. La experiencia culminó con la visita especial de La Bichota, Karol G, quien cerró la residencia reforzando el mensaje de empoderamiento y celebración de la diversidad.