La activación incorporó un Photo Opportunity inspirado en una grabadora, elemento icónico que conectaba a la marca con las tendencias musicales y su presencia constante en la escena de eventos y cultura nocturna. A través de esta experiencia, Smirnoff transformó el punto de venta en un espacio interactivo y altamente visual, donde la música se convirtió en el eje creativo y disruptivo de la activación.